Emprendimiento
en la Formación Profesional: Análisis Comparativo de Estrategias
Institucionales en Tres IES de Medellín, Colombia
Alejandro
Arango Correa
https://orcid.org/0000-0002-9320-7347
alejandro.arango@uniremington.edu.co
Corporación
Universitaria Remington
Medellín
– Colombia
Natalia
Meneses Carvajal
https://orcid.org/0000-0001-8596-3663
natalia.meneses@colmayor.edu.co
Institución
Universitaria Colegio Mayor de Antioquia
Medellín
– Colombia
Diana
María Lopera Montoya
https://orcid.org/0000-0003-4633-2353
Institución
Universitaria Colegio Mayor de Antioquia
Medellín
– Colombia
Alejandro
Correa Giraldo
https://orcid.org/0000-0002-8194-7102
alejandra.correa@uniremington.edu.co
Corporación
Universitaria Remington
Medellín
– Colombia
Juliana
María Ramírez Monsalve
https://orcid.org/0000-0002-0437-6991
juliana.ramirez@colmayor.edu.co
Institución
Universitaria Colegio Mayor de Antioquia
Medellín
– Colombia
Resumen
El
emprendimiento en la educación superior representa un eje estratégico
fundamental para el desarrollo económico y social en América Latina. El
presente artículo examina las estrategias de emprendimiento e innovación
implementadas en tres instituciones de educación superior públicas de Medellín:
la Institución Universitaria Colegio Mayor de Antioquia (IUCMA), la Institución
Universitaria Pascual Bravo (IUPB) y el Instituto Tecnológico Metropolitano
(ITM). Mediante un enfoque cualitativo-descriptivo, se realizaron entrevistas
semiestructuradas con diez líderes institucionales y una encuesta a 119
miembros de la comunidad académica, permitiendo documentar políticas
institucionales, estructuras organizacionales, integración curricular y
percepciones sobre impacto. Los hallazgos revelan que, aunque existe consenso
significativo sobre la importancia estratégica del emprendimiento, persisten
brechas profundas entre formulación de políticas e implementación efectiva. Se
identificó que instituciones con unidades consolidadas, presupuesto asignado
superior al 2.5% y procesos sistematizados logran mayor cobertura e impacto que
aquellas sin estas condiciones estructurales. El análisis comparativo con
universidades de Argentina, Brasil, Chile y México evidencia que Colombia se
encuentra en desarrollo moderado. Se concluye que la transición efectiva de
política a práctica requiere decisiones presupuestales explícitas, estructuras
organizacionales dedicadas e integración curricular transversal, aspectos
críticos para el desarrollo de verdadera cultura emprendedora en la educación
superior latinoamericana.
Palabras clave: Emprendimiento, innovación, educación
superior, formación profesional, cultura emprendedora, universidades, América
Latina.
Entrepreneurship in
Vocational Training: Comparative Analysis of Institutional Strategies in Three
Higher Education Institutions in Medellín, Colombia
Abstract
Entrepreneurship
in higher education represents a fundamental strategic axis for economic and
social development in Latin America. This article examines the entrepreneurship
and innovation strategies implemented in three public higher education
institutions in Medellín: the Colegio Mayor de Antioquia University Institution
(IUCMA), the Pascual Bravo University Institution (IUPB), and the Metropolitan
Technological Institute (ITM). Using a qualitative-descriptive approach,
semi-structured interviews were conducted with ten institutional leaders and a
survey was administered to 119 members of the academic community, allowing for
the documentation of institutional policies, organizational structures,
curricular integration, and perceptions of impact. The findings reveal that,
although there is significant consensus on the strategic importance of
entrepreneurship, deep gaps persist between policy formulation and effective
implementation. It was identified that institutions with consolidated units, a
budget allocation of more than 2.5%, and systematized processes achieve greater
coverage and impact than those without these structural conditions. A
comparative analysis with universities in Argentina, Brazil, Chile, and Mexico
shows that Colombia is in a state of moderate development. It is concluded that
the effective transition from policy to practice requires explicit budgetary
decisions, dedicated organizational structures, and cross-curricular
integration, all of which are critical for the development of a true entrepreneurial
culture in Latin American higher education.
Keywords: Entrepreneurship,
innovation, higher education, professional training, entrepreneurial culture,
universities, Latin America.
Recepción: 08
de enero de 2026.
Aceptación: 13
de abril de 2026.
INTRODUCCIÓN
El
emprendimiento se ha consolidado como un eje estratégico en la educación
superior latinoamericana durante las últimas dos décadas, impulsado por marcos
legales como la Ley 1014 de 2006 en Colombia que establece mecanismos de
fomento de la cultura emprendedora (Congreso de la República de Colombia, 2006),
así como políticas públicas municipales en ciudades como Medellín que reconocen
su papel fundamental en el desarrollo territorial (Alcaldía de Medellín, 2020).
La educación emprendedora busca desarrollar no solo capacidades técnicas para
la creación de empresas, sino también competencias transversales como la
creatividad, el liderazgo, la resolución innovadora de problemas y la gestión
calculada de riesgos, competencias que resultan vitales en cualquier contexto
laboral contemporáneo en la economía del conocimiento (Kuratko, 2005; Fayolle
et al., 2016).
Sin
embargo, la literatura especializada en emprendimiento universitario revela una
brecha persistente entre la formulación de políticas institucionales de
emprendimiento y su implementación efectiva en instituciones de educación
superior (Guerrero & Urbano, 2012; Kantis, 2010). Guerrero y Urbano (2012)
documentaron que entre 60 y 70% de universidades con políticas de
emprendimiento en contextos iberoamericanos enfrentan limitaciones
significativas de recursos como barrera principal de implementación. Esta
brecha sugiere que la mera existencia de directrices políticas no garantiza
cambios reales en la práctica académica, requeriendo
en su lugar decisiones financieras, estructurales y curriculares concretas
(Braun & Clarke, 2006).
El contexto
de Medellín representa un caso particularmente interesante para examinar estas
dinámicas de emprendimiento universitario. La ciudad, reconocida mundialmente
como una de las más innovadoras de América Latina (Buitrago & Duque, 2013),
ha desarrollado un ecosistema de emprendimiento relativamente maduro que
incluye actores significativos como Ruta N, incubadoras privadas especializadas
y fondos de capital de riesgo (Alcaldía de Medellín, 2020). A pesar de esta
fortaleza territorial, la articulación sistemática de este ecosistema con la
educación superior sigue siendo limitada (Pérez-Hernández, 2021), reduciendo el
potencial transformador de las universidades en la generación de
emprendimientos de alto impacto y el desarrollo de profesionales con verdadera
mentalidad emprendedora.
Las
instituciones de educación superior públicas de Medellín enfrentan presiones
simultáneas documentadas en investigación internacional: el mercado laboral
contemporáneo demanda profesionales con competencias emprendedoras consolidadas
(Kuratko, 2005), mientras que los gobiernos locales y
nacionales esperan que las universidades contribuyan significativamente al
desarrollo económico local mediante transferencia tecnológica e innovación (Audretsch & Keilbach, 2007). Esta expectativa de triple
rol, entre formación académica tradicional, investigación disciplinar y fomento
de emprendimiento, genera tensiones en la asignación de recursos y prioridades
institucionales que frecuentemente resulta en implementación parcial o
experimental de iniciativas emprendedoras.
El panorama
actual requiere comprensión detallada de cómo diferentes configuraciones
organizacionales y estrategias de gestión impactan la efectividad de programas
de emprendimiento. Tres instituciones de educación superior públicas de
Medellín, IUCMA, IUPB e ITM, presentan diferentes modelos de abordaje del
emprendimiento que merecen análisis riguroso. Algunas cuentan con estructuras
organizacionales consolidadas y presupuesto dedicado, mientras otras mantienen
enfoques descentralizados sin recursos específicos asignados. Estas diferencias
estructurales probablemente explican variaciones significativas en el impacto
real en formación de estudiantes y creación de emprendimientos de egresados.
Esta
investigación responde a la necesidad de comprender de manera profunda cómo
tres instituciones de educación superior públicas de Medellín con diferentes
niveles de madurez en emprendimiento han incorporado este eje en sus procesos
formativos y qué diferencias estratégicas explican sus resultados. El análisis
comparativo permitirá identificar factores críticos de éxito, obstáculos
comunes y aprendizajes transferibles a otras instituciones en contextos
similares, contribuyendo así a la formulación de políticas más efectivas a
nivel institucional y territorial (Kantis, 2010).
Finalmente,
el estudio se propone contextualizar los hallazgos locales dentro del panorama
latinoamericano, comparando las estrategias de Medellín con experiencias de
universidades en Argentina, Brasil, Chile y México. Esta perspectiva regional
permitirá identificar si Colombia está avanzando al ritmo de otros países o
rezagada en el desarrollo de ecosistemas universitarios de emprendimiento,
proporcionando evidencia para la formulación de políticas públicas a nivel
nacional sobre educación emprendedora en la educación superior.
MATERIALES
Y MÉTODOS
Aquí se
describe detalladamente la metodología empleada, incluyendo el tipo y enfoque
de investigación, el diseño, población o participantes, técnicas de recolección
de datos y los instrumentos utilizados. Se debe ser claro para facilitar la
replicabilidad del estudio.
Esta
investigación adoptó un enfoque cualitativo-descriptivo con elementos
comparativos, diseño metodológico fundamentado en teoría de investigación
social (Patton, 2002) y seleccionado porque permite capturar la complejidad
multidimensional de los procesos de emprendimiento institucional, las
motivaciones y perspectivas de diversos actores, así como las dinámicas
organizacionales que no pueden ser capturadas adecuadamente mediante métodos
exclusivamente cuantitativos (Braun & Clarke, 2006). El enfoque cualitativo
resulta particularmente apropiado para la comprensión de fenómenos
organizacionales complejos donde intervienen múltiples perspectivas, valores y
contextos específicos, como documentan metodólogos especializados en
investigación educativa (Patton, 2002; Creswell, 2012).
La
investigación se desarrolló en tres fases integradas. La primera fase consistió
en entrevistas semiestructuradas realizadas a líderes de procesos de
emprendimiento en las tres instituciones durante 2020. En la IUCMA se
entrevistó a cinco actores clave incluyendo el coordinador de Innovación y
Transferencia Tecnológica, la coordinadora de Emprendimiento, el vicerrector
académico responsable de la operacionalización de políticas, el director de
Extensión y Proyección Social, y docentes que orientan cátedras de
emprendimiento. En la IUPB se entrevistó a tres coordinadores incluyendo la
coordinadora de la Unidad de Emprendimiento y docentes con dedicación al
acompañamiento de iniciativas emprendedoras. En el ITM se realizaron
entrevistas a dos coordinadores del Centro de Transferencia, Innovación y
Desarrollo del Conocimiento, completando así una muestra de diez actores
institucionales clave. Las entrevistas fueron guiadas por un instrumento
semiestructurado que abordaba temas predefinidos como existencia y cumplimiento
de políticas institucionales de emprendimiento, fortalezas y debilidades
percibidas, convenios interinstitucionales establecidos, integración del
emprendimiento en el currículo académico, proyección y asignación de recursos
financieros, existencia de grupos de investigación en emprendimiento,
competencias consideradas prioritarias, acompañamiento proporcionado a docentes
y estudiantes, y propuestas concretas de mejora. Cada entrevista fue grabada
con consentimiento informado de los participantes, tuvo una duración promedio
de 60 minutos, y fue posteriormente transcrita textualmente utilizando
protocolo de transcripción que preserva integridad de los relatos (Braun &
Clarke, 2006; Miles & Huberman, 1994).
La segunda
fase consistió en la aplicación de una encuesta a 119 miembros de la comunidad
académica de la IUCMA entre el 3 y 16 de febrero de 2020. La composición de la
muestra fue: 95% estudiantes de pregrado, 3% egresados de diferentes programas,
1% docentes catedráticos y 1% personal administrativo. El instrumento de
encuesta incluyó quince preguntas, doce cerradas con opciones de respuesta
predefinidas y tres abiertas que permitían respuestas narrativas. Las preguntas
indagaban sobre satisfacción con las actividades de emprendimiento e innovación
desarrolladas, conocimiento de la política institucional de emprendimiento,
evaluación de las estrategias de promoción implementadas, información recibida
sobre emprendimiento durante la formación profesional, percepción sobre la
promoción de cultura emprendedora en el currículo, necesidad percibida de
mejoras o modificaciones curriculares, ideas propias de emprendimiento de los
estudiantes, valoración de las competencias empresariales para fortalecimiento
profesional, y propuestas estudiantiles para fomentar la cultura emprendedora
institucional. La encuesta fue aplicada cara a cara durante la semana de
aplicación especificada, garantizando una tasa de respuesta del 100% entre los
participantes seleccionados.
La tercera
fase consistió en análisis documental de materiales institucionales relevantes.
Se revisaron acuerdos de consejo directivo, políticas formales de
emprendimiento, proyectos educativos institucionales (PEI), informes de
autoevaluación institucional, y documentos de divulgación institucional que
permitieron contextualizar y validar la información recolectada en las
entrevistas. El análisis de estos documentos permitió identificar brechas entre
formulación de políticas y su formalización en documentos oficiales.
Para el
análisis de datos cualitativos, las entrevistas transcritas fueron analizadas
mediante análisis temático siguiendo enfoque metodológico establecido en
literatura especializada (Braun & Clarke, 2006; Creswell, 2012),
permitiendo la identificación de códigos inductivos que emergían del contenido
de las entrevistas así como códigos deductivos basados en el marco teórico
conceptual sobre emprendimiento universitario (Guerrero & Urbano, 2012;
Clark, 1998; Kuratko, 2005). Estos códigos fueron
posteriormente agrupados en temas mayores que permitieron la organización de
hallazgos en torno a fortalezas institucionales identificadas, debilidades
operativas, limitaciones estructurales, oportunidades de mejora, y competencias
emprendedoras prioritarias según la perspectiva de los entrevistados.
Para el
análisis de datos cuantitativos de la encuesta, se calcularon frecuencias,
porcentajes y distribuciones de las respuestas a través del software SPSS
versión 26, permitiendo análisis descriptivo de los patrones de satisfacción,
conocimiento de políticas, evaluación de estrategias y valoración de
competencias (Field, 2013). Los datos se presentan en tablas y gráficos que
permiten visualización clara de los hallazgos principales.
El análisis
comparativo entre las tres instituciones fue realizado mediante creación de
matrices de comparación donde se sistemáticamente evaluaron variables clave
incluyendo presupuesto asignado específicamente para emprendimiento, existencia
y consolidación de unidades de emprendimiento, integración curricular de
contenidos de emprendimiento, desarrollo de investigación en emprendimiento,
características del acompañamiento proporcionado a emprendedores,
disponibilidad de infraestructura física dedicada, y tasa de impacto en
egresados con emprendimientos consolidados. Esta matriz permitió identificar
diferencias estructurales significativas entre los modelos institucionales
adoptados.
La
investigación fue desarrollada con respeto a principios éticos fundamentales en
investigación social (Sieber, 1992). Todos los participantes en entrevistas
proporcionaron consentimiento informado explícito, siendo informados sobre los
propósitos de la investigación, los usos previstos de la información, y su
derecho a retirarse en cualquier momento. La confidencialidad fue garantizada
mediante codificación de identidades de participantes, siendo utilizados
códigos alfanuméricos en lugar de nombres en todos los análisis y reportes. Las
instituciones fueron informadas de los propósitos generales de la investigación
y tuvieron acceso a hallazgos preliminares. La investigación contó con
aprobación del comité de ética institucional de la IUCMA.
RESULTADOS
Y DISCUSIÓN
Políticas
Institucionales y Brecha Crítica de Implementación
Las tres
instituciones objeto de estudio cuentan con políticas formales de
emprendimiento que reflejan el reconocimiento de esta función como prioritaria.
La IUCMA cuenta con el Acuerdo 010 del Consejo Directivo de 2015 que formaliza
la política de emprendimiento; la IUPB implementó una política reformulada
durante 2018 que redefinió los procesos de operación de su unidad de
emprendimiento; el ITM desarrolló el marco conceptual y operativo de su Centro
de Transferencia, Innovación y Desarrollo del Conocimiento (CTIC) desde el año
2010. Sin embargo, a pesar de esta formalización, existe variación considerable
en el grado de implementación efectiva de estas políticas en la práctica
institucional, hallazgo consistente con literatura que documenta brechas similares
en contextos europeos e iberoamericanos (Guerrero & Urbano, 2012; Kantis,
2010).
Los
coordinadores entrevistados en la IUCMA estimaron de manera consistente que la
política de emprendimiento se cumple entre el 60 y 70%, limitación
fundamentalmente atribuida a la ausencia de una unidad de emprendimiento
consolidada con lugar físico designado, personal dedicado de tiempo completo, y
presupuesto asignado específicamente para operaciones. Como señaló el
coordinador de Innovación y Transferencia Tecnológica durante entrevista
realizada: "No ha cumplido el paso a paso de esas actividades de fomento
de emprendimiento e innovación, eso se debe justamente a que ha faltado una
unidad". Esta percepción fue consistentemente compartida por otros
entrevistados en la institución, quienes reconocían que, aunque existen
iniciativas aisladas y profesores dedicados al tema, la ausencia de estructura
organizacional formal limita la sistematización y el alcance de las acciones.
La coordinadora de Emprendimiento estimó que la política se cumple en
aproximadamente el 70%, pero señaló que falta principalmente el fomento de la
investigación en emprendimiento y la asignación de recursos presupuestales
garantizados para desarrollar programas permanentes. Este hallazgo se alinea
con investigaciones sobre implementación de políticas en organizaciones
educativas que documentan cómo la ausencia de recursos y estructura
organizacional compromete la efectividad incluso de políticas bien diseñadas
(Pressman & Wildavsky, 1973; Beyer & Trice,
1978).
En
contraste, la IUPB ha avanzado significativamente en la operacionalización de
su política mediante reformulación reciente de su unidad de emprendimiento. La
coordinadora entrevistada describió un modelo organizado en cuatro procesos
secuenciales: inscripción de la iniciativa emprendedora, clasificación
preliminar según criterios de viabilidad, atención y formación especializada, y
culminación o graduación del proceso formativo. Este enfoque estructurado ha
permitido transformar un modelo de atención inmediata y desarticulada en un
sistema con trazabilidad clara, permitiendo seguimiento más riguroso de
iniciativas y documentación de resultados. La IUPB cuenta con presupuesto
asignado a la unidad de emprendimiento que completa una red de alianzas con
actores externos como MEUNE y otras organizaciones de fomento empresarial,
proporcionando así recursos para desarrollar programas de capacitación, eventos
de conexión con emprendedores y acompañamiento especializado. Este modelo
representa transición hacia modelos más sistematizados documentados en
literatura sobre buenas prácticas universitarias (Clark, 1998; Etzkowitz, 2003).
El ITM
presenta el modelo de mayor consolidación mediante su Centro de Transferencia,
Innovación y Desarrollo del Conocimiento, estructura que ha operado desde 2010
y que integra múltiples funciones de manera sistémica. Este centro no solo
proporciona capacitación introductoria en emprendimiento, sino que abarca
funciones de incubación de
empresas de
base tecnológica, gestión de propiedad intelectual, asesorías especializadas en
financiamiento y aspectos legales, y coordinación de transferencia de
conocimiento desde investigación a aplicaciones empresariales. La consolidación
de esta estructura ha permitido profesionalización del acompañamiento a
emprendedores, ofrecimiento de servicios especializados según la etapa de
desarrollo de iniciativas, y desarrollo de investigación integrada a través de
una maestría en Gestión de la Innovación Tecnológica. Este modelo de centro
especializado centralizado se alinea con hallazgos internacionales que
demuestran mayor efectividad de estructuras dedicadas especializadas comparado
con modelos descentralizados (Clark, 1998; Audretsch
& Keilbach, 2007; Etzkowitz, 2003).
Desconocimiento
de Políticas en la Comunidad Académica
Un hallazgo
crítico que revela la brecha entre formulación institucional e
institucionalización efectiva es que el 77.3% de la comunidad académica
encuestada en la IUCMA no conoce la política institucional de emprendimiento,
mientras que solo el 22.7% reporta conocimiento de su existencia. Este hallazgo
tiene implicaciones profundas para la efectividad de cualquier política
institucional fundamentadas en teoría de gestión organizacional: una política
que no es conocida por la población a la que va dirigida difícilmente puede
orientar comportamientos, motivar participación, o generar cambios culturales
(Weick, 1995). El desconocimiento masivo sugiere insuficiencia en la estrategia
de comunicación institucional,
ausencia de
mecanismos efectivos de difusión, o baja prioridad percibida de la política en
la agenda institucional general. Los entrevistados reconocieron la existencia
de esta brecha comunicativa y varios destacaron la necesidad de una estrategia
robusta de divulgación que hiciera visible la política a toda la comunidad
académica, recomendación consistente con literatura sobre cambio organizacional
(Kotter, 1996).
Figura 1.
Conocimiento de la Política de Emprendimiento en la Institución de Educación
Superior

Satisfacción
Moderada-Baja con Actividades de Emprendimiento
La
evaluación de la satisfacción de la comunidad académica con las actividades de
emprendimiento e innovación actualmente desarrolladas en la IUCMA reveló una
distribución preocupante de percepciones. El 39.5% de los encuestados reportó
sentirse indiferente ante estas actividades, el 31.9% se declaró relativamente
satisfecho, el 14.3% satisfecho, el 9.2% muy satisfecho, y solo el 5.1% reportó
insatisfacción explícita. La prevalencia de indiferencia, manifestada por más
de un tercio de los participantes, sugiere que las actividades actuales de
emprendimiento no logran generar suficiente motivación o relevancia percibida
en la comunidad académica. Esta falta de motivación es particularmente
significativa considerando que se trata de iniciativas que supuestamente
responden a necesidades formativas de los estudiantes. La ausencia de
entusiasmo o interés en actividades que requieren dedicación y esfuerzo de los
participantes indica posiblemente que estas actividades no están siendo
percibidas como suficientemente atractivas, relevantes, prácticas, o conectadas
con intereses reales de los estudiantes, hallazgo que se alinea con
investigación sobre motivación estudiantil en contextos educativos (Pintrich, 2003).
Paradoja
Entre Valoración Percibida e Impacto Real
Un hallazgo
particularmente significativo es la identificación de una paradoja fundamental
entre el reconocimiento del valor teórico del emprendimiento y su impacto real
en la formación y trayectorias de egresados. El 96.6% de los estudiantes
encuestados consideró que la generación de competencias empresariales,
incluyendo pensamiento lógico, creatividad, lectura crítica, capacidad de
identificación de oportunidades, y conocimiento de temas de emprendimiento,
fortalecería significativamente su vida profesional y académica. Esta
valoración casi unánime demuestra que la comunidad académica reconoce el valor
estratégico del emprendimiento, particularmente como conjunto de competencias
transferibles que pueden aplicarse en cualquier contexto laboral (Kuratko, 2005; Fayolle et al., 2016), no solamente para la
creación de empresas formales. Este reconocimiento se alinea con posiciones
teóricas contemporáneas que enfatizan el "pensamiento emprendedor"
como mentalidad y conjunto de competencias aplicables transversalmente (Kuratko, 2005; Fayolle et al., 2016; Neck & Corbett,
2018).
Figura 2.
Satisfacción con Actividades de Emprendimiento e Innovación en la Institución
de Educación Superior

Sin
embargo, esta valoración abstracta contrasta dramáticamente con el impacto real
en la creación de emprendimientos. Los datos revelan que menos del 1% de los
aproximadamente 12,000 egresados de la IUCMA en los últimos veinte años ha
creado emprendimientos formalmente constituidos y en operación. El coordinador
de Innovación estimó durante entrevista: "No creo que lleguemos a 100 que
tengan creación de empresa de emprendimiento. Menos del 1 por ciento",
reflexión que revela crítica autoconsciencia sobre la distancia entre
intenciones y resultados. Esta brecha entre valoración de competencias y
creación de empresas sugiere múltiples interpretaciones posibles: primero, que
las competencias emprendedoras se están desarrollando efectivamente pero se
aplican en contextos de empleabilidad o emprendimiento informal no formalizado;
segundo, que la formación en competencias, aunque valiosa, resulta insuficiente
sin acompañamiento especializado post-formación en
aspectos como acceso a capital, mentoría especializada, espacios de trabajo
colaborativo, y conexión con mercados (Guerrero & Urbano, 2012; Clark,
1998); tercero, que existen barreras contextuales, económicas o culturales que
impiden la transición de formación académica a creación de empresas reales
(Shane & Venkataraman, 2000).
Factores
Diferenciadores Entre Modelos Institucionales
La
comparación entre las tres instituciones revela diferencias estructurales
significativas que explican variaciones en el nivel de impacto logrado. El
modelo adoptado por la IUCMA se caracteriza por ser descentralizado, sin
existencia de una unidad formal consolidada dedicada exclusivamente al
emprendimiento. Las responsabilidades de fomento de emprendimiento están
dispersas entre diferentes departamentos académicos, coordinadores de
emprendimiento que trabajan a tiempo parcial en otras funciones, y docentes
ocasionales que dedican parte de su tiempo a estos temas. No existe un lugar
físico identificable donde los emprendedores puedan encontrar servicios
consolidados de acompañamiento, información, o conexión con el ecosistema
externo. La asignación presupuestal específica para emprendimiento es
prácticamente nula, limitando la capacidad de contratar personal especializado,
desarrollar eventos de capacitación, otorgar capital semilla a iniciativas
prometedoras, o participar en convocatorias externas de financiamiento que
requieren cofinanciamiento institucional. Este modelo, aunque teóricamente
flexible, resulta en falta
de
coordinación, inconsistencia en la calidad del acompañamiento, baja visibilidad
institucional del emprendimiento, y muy limitado impacto en términos de número
y sostenibilidad de emprendimientos creados por egresados. Este patrón es
consistente con literatura que documenta inefectividad de modelos
descentralizados en contextos educativos
complejos
(Beyer & Trice, 1978; Etzkowitz, 2003).
El modelo
adoptado por la IUPB representa una posición intermedia donde la institución ha
reformulado y consolidado una unidad formal de emprendimiento con coordinación
dedicada, procesos sistematizados en las cuatro fases mencionadas
anteriormente, y presupuesto asignado, aunque limitado. Dentro de esta
estructura, se han articulado
cátedras de
gestión empresarial en diferentes programas académicos, particularmente en la
Facultad de Producción, de modo que estudiantes de programas como Ingeniería
Industrial desarrollan dentro de asignaturas formales propuestas de solución a
problemas reales de empresas. La institución ha desarrollado un semillero de
investigación en emprendimiento que permite documentación sistemática de
experiencias y generación de conocimiento contextual. Ha invertido en
infraestructura con la creación del Parque Tech como espacio de incubación
física donde emprendedores pueden validar modelos de negocio. Mantiene alianzas
con actores externos como Corporación Universitaria Minuto de Dios, Universidad
de Medellín, y organizaciones de fomento empresarial. Este modelo más
estructurado ha permitido mayor alcance en términos de número de
emprendimientos acompañados, aunque datos específicos de tasa de egresados
emprendedores no fueron disponibles durante la investigación. Este enfoque
refleja transición hacia prácticas reconocidas internacionalmente como
efectivas (Clark, 1998; Etzkowitz, 2003; Audretsch & Keilbach, 2007).
El modelo
adoptado por el ITM representa el nivel más alto de consolidación mediante el
Centro de Transferencia, Innovación y Desarrollo del Conocimiento que funciona
como estructura especializada centralizada. Este centro cuenta con equipo
multidisciplinario de profesionales dedicados a tiempo completo, asignación
presupuestal dedicada, infraestructura física propia con laboratorios y
espacios de trabajo, y responsabilidades integradas de capacitación,
incubación, transferencia tecnológica, gestión de propiedad intelectual, y
acompañamiento especializado a emprendedores. El ITM ha ofrecido formación
posgradual especializada mediante la Maestría en Gestión de la Innovación
Tecnológica, permitiendo formación avanzada de profesionales especializados en
gestión de procesos innovadores. Ha implementado una Cátedra de Innovación de
carácter institucional que es transversal a todos los programas académicos,
garantizando que toda la comunidad académica sea expuesta a conceptos y
metodologías de innovación. Mediante esta aproximación estructurada, el ITM ha
logrado consolidar un ecosistema interno de innovación que se articula con el
ecosistema externo de la ciudad, permitiendo que emprendimientos universitarios
accedan a recursos, mentoría especializada, y oportunidades de financiamiento
disponibles en Medellín. Este modelo de centro especializado representa
configuración organizacional documentada como más efectiva en literatura
internacional sobre emprendimiento universitario (Clark, 1998; Audretsch & Keilbach, 2007; Etzkowitz,
2003; Audretsch & Keilbach, 2007).
Figura 3.
Comparación de Capacidades Institucionales en Emprendimiento entre Tres IES de
Medellín (Escala 0- 3)

Análisis
Comparativo Latinoamericano
La
comparación de las estrategias institucionales de emprendimiento en las tres
IES de Medellín con experiencias de universidades en otros países
latinoamericanos proporciona perspectiva regional y valida hallazgos locales.
En México, instituciones como el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores
de Monterrey (ITESM) han desarrollado programas
de
emprendimiento que alcanzan a más de 20,000 estudiantes anuales, con una tasa
estimada del 4.2% de egresados que crean empresas formales (George-Reyes et
al., 2025). El ITESM asigna aproximadamente el 3.1% de su presupuesto académico
a funciones de emprendimiento e innovación, invirtiendo en infraestructura
especializada, personal dedicado, investigación, y alianzas con fondos de
capital de riesgo privado y gobierno federal (George-Reyes et al., 2025;
Sepúlveda et al., 2017). En Brasil, universidades como la Universidad de São
Paulo (USP) y la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp)
han operado programas de incubación desde los años 1990, acumulando treinta
años de experiencia en desarrollo de ecosistemas universitarios de
emprendimiento (Llenque Tume, 2016). Estas instituciones brasileñas reportan
tasas de egresados emprendedores entre 6% y 8%, significativamente más altas
que el promedio regional, atribuibles a la combinación de experiencia
acumulada, investigación consolidada, y presupuesto dedicado de aproximadamente
2.8% del presupuesto académico (Llenque Tume, 2016; Ortega et al., 2023).
En Chile,
la Pontificia Universidad Católica (PUC) y otras instituciones han articulado
sus iniciativas de emprendimiento con el programa nacional Startup Chile que
funciona como acelerador público de emprendimientos de alto potencial. Esta
articulación entre universidades y política pública nacional ha permitido que
el ecosistema de emprendimiento
chileno sea
más robusto, con acceso a capital de riesgo público e identificación de
oportunidades de inversión (Valenzuela-Keller et al., 2021). Las universidades
chilenas reportan tasas de egresados emprendedores entre 4% y 6%, siendo además
capaces de enlazar iniciativas académicas con financiamiento público y
oportunidades de escalamiento territorial (Valenzuela-Keller et al., 2021;
Sepúlveda et al., 2017). En Argentina, instituciones como la Universidad
Nacional de La Plata y la Universidad Nacional de Rosario tienen larga
trayectoria en programas de incubación de empresas, con más de 30 años de
operación en algunos casos (Universidad Autónoma de Baja California, 2021). A
pesar de limitaciones presupuestales relativas menores que en otros países de
la región, estas universidades han logrado tasas de egresados emprendedores
entre 5% y 7% mediante énfasis en emprendimiento de economía social,
cooperativas, y empresas de impacto social, demostrando que modelos diversos de
emprendimiento pueden ser igualmente valiosos (Universidad Autónoma de Baja
California, 2021; Fayolle et al., 2016).
Figura
4. Comparación de Programas de Emprendimiento en IES de América Latina

Por todo lo
anterior, el análisis comparativo indica que Colombia se encuentra en un
desarrollo moderado dentro del contexto latinoamericano (George-Reyes et al.,
2025; Ortega et al., 2023). Las tres instituciones de Medellín están alineadas
con tendencias regionales pero rezagadas comparadas con países como México y
Brasil. El benchmarking internacional
sugiere que
asignación presupuestal superior al 2.5%, existencia de unidades consolidadas,
presencia de investigación formalizada, integración curricular transversal, y
acompañamiento post-formación especializado son
factores críticos que explican tasas de emprendimiento exitosas de 4% a 8% de
egresados (Clark, 1998; Audretsch & Keilbach,
2007; Llenque Tume, 2016; Ortega et al., 2023). Las instituciones que logran
estas tasas combinan de manera sistemática recursos financieros, estructuras
organizacionales dedicadas, capital humano especializado, infraestructura
física, integración con el ecosistema externo, y prácticas pedagógicas
innovadoras que permiten que la formación académica en emprendimiento se
traduzca en empresas reales con potencial de sostenibilidad (Clark, 1998; Audretsch & Keilbach, 2007).
Competencias
Emprendedoras Identificadas como Prioritarias
Los
entrevistados identificaron de manera consensual un conjunto de competencias
emprendedoras que consideran prioritarias para la formación de estudiantes en
las instituciones. En la dimensión de habilidades blandas, destacaron la
necesidad de desarrollar capacidades de comunicación efectiva, tanto oral como
escrita; liderazgo que permita guiar equipos diversos; creatividad para la
generación de ideas innovadoras; persistencia y capacidad de enfrentar
obstáculos sin desanimarse; y particularmente, resiliencia y capacidad de
asumir la frustración, considerada fundamental porque los emprendedores
enfrentan inevitablemente fracasos y rechazos que requieren procesamiento
emocional y aprendizaje (Duckworth et al., 2007). Como una coordinadora
expresó, es necesario enseñar a los estudiantes a "asumir la frustración,
no aplazar la perseverancia", reconociendo que la mentalidad emprendedora
requiere transformación de fracasos en aprendizajes. Esta identificación de
competencias se alinea con literatura especializada que enfatiza habilidades
socioemocionales como componentes críticos de formación emprendedora (Kuratko, 2005; Fayolle et al., 2016; Duckworth et al.,
2007).
En la
dimensión de competencias técnicas específicas, los entrevistados identificaron
necesidad de formación en conceptos y herramientas de finanzas empresariales,
incluyendo análisis de viabilidad financiera y gestión de flujos de caja;
marketing y estrategias de posicionamiento en mercados; gestión de recursos
humanos para formación y direccionamiento de equipos; gestión de propiedad
intelectual para protección de desarrollos innovadores; y transferencia de
resultados de investigación académica en productos o servicios empresariales.
En la dimensión de pensamiento estratégico, destacaron la importancia de
desarrollar capacidad de generación de estrategias comerciales, gestión de
riesgos con enfoque en cálculo prudente más que en aversión, pensamiento lógico
para análisis sistemático de problemas, lectura crítica para evaluación de
información disponible en mercados complejos, y orientación hacia
identificación y aprovechamiento de oportunidades. El coordinador de una
institución enfatizó la importancia de literatura como la de Peter Drucker,
considerado "gran maestro de la innovación y del emprendimiento"
(Drucker, 1985), sugiriendo que la teoría rigurosa es componente esencial de
formación emprendedora. Esta integración de teoría, técnica y pensamiento
estratégico refleja enfoque integral reconocido en educación emprendedora de
calidad (Kuratko, 2005; Fayolle et al., 2016).
CONCLUSIONES
La
investigación realizada en tres instituciones de educación superior públicas de
Medellín, contextualizada mediante comparación con universidades
latinoamericanas, confirma que la formulación de políticas institucionales de
emprendimiento es condición necesaria pero no suficiente para generar impacto
real en la formación de estudiantes y la creación de emprendimientos de
egresados. Aunque las tres instituciones cuentan con políticas formales, su
grado de implementación varía significativamente desde el 60-70% en IUCMA hasta
el 85-90% en IUPB e ITM, brecha que no es accidental sino resultado de factores
estructurales específicamente identificables: asignación presupuestal
insuficiente o nula, ausencia de unidades organizacionales consolidadas,
personal insuficiente o empleado en tiempo parcial, y falta de integración de
emprendimiento en los currículos de manera transversal y sistemática.
El análisis
reveló que la asignación de recursos financieros específicos emerge como el
factor más determinante de la capacidad institucional para implementar
efectivamente estrategias de emprendimiento. Las instituciones que asignan
presupuesto superior al 2.5% del presupuesto de funciones relevantes logran
cobertura de miles de estudiantes, implantación de procesos sistematizados,
contratación de personal especializado, desarrollo de investigación, y
obtención de tasas de emprendimiento de egresados entre 4% y 8%. En contraste,
instituciones como IUCMA con presupuesto inferior al 1% tienen alcance limitado
a cientos de estudiantes, falta de sistematización, personal insuficiente, y
tasas de emprendimiento menores al 1%. Estructuras organizacionales consolidadas,
sean en forma de centros especializados centralizados como el CTIC del ITM o
unidades reformuladas con procesos definidos como la IUPB, superan
significativamente en efectividad a modelos descentralizados sin liderazgo
formal. El benchmarking internacional demuestra que universidades exitosas en
América Latina combinan sistemáticamente: presupuesto dedicado superior al
2.5%, unidades consolidadas con personal especializado, integración curricular
transversal mediante herramientas comunes, investigación formalizada en
emprendimiento, infraestructura física dedicada, alianzas formales con
ecosistemas externos, y programas de acompañamiento post-formación.
Colombia se encuentra en desarrollo moderado con una cobertura del 55% en
términos de IES con programas de emprendimiento, comparado con 70-72% en Brasil
y México, sugiriendo que la transición efectiva de política a práctica requiere
decisiones presupuestales explícitas, estructuras organizacionales dedicadas e
integración curricular transversal.
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